Todos tenemos algo a lo que somos “aficionados” o ese algo que nos mueve o nos llama la atención de una manera particular, única y a veces un poco irracional.

En mi caso, cuando estaba en el colegio estaba realmente obsesionada con dos series, una de ellas era Joan of Arcadia y la otra era Dead like me.
La primera se trataba de una chica llamada Joan (duh!) que vivía en el pueblo de Arcadia (doble duh!) y era capaz de hablar con Dios, y no como muchos hacen, de hecho Dios se le aparecía de distintas maneras, a decir verdad en diferentes cuerpos siempre dependiendo del ánimo que ella tuviera. En resumidas cuentas una Juana de Arco del nuevo siglo.
Hasta ahora nada fuera de lo “normal”, pero esta serie lograba capturar toda mi atención todos los lunes en el canal Sony, cada palabra, escena y cada situación de la historia lograba atraparme como ninguna otra serie lo había hecho nunca y es que encontraba respuestas en cada cosa que “Dios” decía… adoraba imaginar al escritor o grupo de escritores intentando dar respuestas a las situaciones del día a día y al mismo tiempo que fueran tan reconfortantes y apacibles. Estaba obsesionada con mis preguntas, las preguntas de la serie y las posibles respuestas que “Dios” podía ofrecer en cada capítulo. Incluso llegue a tener el cabello tan largo como Joan, para aquella época lo usaba liso y me corte el flequillo porque me sentía totalmente identificada. Recuerdo también que estaba en la época de preparación para la confirmación.

Dead like me era muy distinta, o al menos así lo recuerdo. Se trataba de una chica que comenzaba a vivir después de haber muerto, ahora era parte de un grupo de Grim Reapers, que su trabajo consistía en poder ayudar a las almas a que tomaran el camino de la luz. Aunque más que ayudarlas tocaban el cuerpo de la persona que iba a morir para que así una vez que llegara la muerte el alma pudiera desprenderse del cuerpo e ir al lugar que le correspondía. Estaba obsesionada con la muerte.
Nunca le tuve miedo a la muerte, siempre la entendí como un hecho natural parte de la vida… siempre queriendo saber que habría mas allá… siempre pensando y preguntándome a mi misma por qué todos actuábamos ignorándola y creyendo siempre que existiría un mañana para nosotros. Parte de estas respuestas las obtuve en la serie anterior, otras deje de preguntármelas y simplemente acepte el hecho de que algunas preguntas quizás eran un poco absurdo planteárselas porque a menos que llegara el momento de “dejar de estar en este mundo” el silencio no se rompería.

La muerte y Dios fueron mi obsesión por mucho tiempo. Removieron cada valor, pensamiento e idea que había en mi… ¿por qué algunas cosas eran de una manera y no de otra? ¿por qué actuaba así? ¿era de esa manera que quería actuar? ¿era cuestión de estar bien con una sociedad que se cansa de ignorarnos? ¿de verdad quería ser parte del sistema, de como todo funcionaba y funciona?…

No siempre obtuve respuestas, aún continuo buscando algunas otras… pero entendí que el preguntar siempre era algo bueno.

Grim Reaper

PD: ¿Y todo esto por dos series que viste cuando eras adolescente?… Si, así de “deep” soy… (como me complico :D…)

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