Impaciente

Estábamos en una habitación vacía o quizás no lo estábamos, porque cuando hablabas yo desaparecía y lo mismo te pasaba cuando yo lo hacía.
Me repetía una y otra vez sus preocupaciones, pero en especial esa que nos involucraba a ambos. Le dije que no había prisa pero el igual insistía en recordarme una fecha y un año… “2003”.

Me desperté con la sensación de haber soñado con Él y en efecto así había sido, sólo que recordé todo al momento de desayunar, un primer mordisco al sandwich y volvió la fecha a mi mente: 2003.

Sigo sin encontrarle sentido.

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