Y lo inevitable siempre termina por ocurrir.

No estoy segura en que momento, pero pasó. Juro que intente de todas las maneras posibles que no ocurriera pero no es fácil quitarse los malos hábitos, en especial el de pensar demasiado.

Un día decidí darle rienda suelta a la imaginación y hacer un stop en esta retahíla de pensamientos y preguntas que siempre suelo hacerme. Sentir mas y pensar menos, no sabía exactamente a donde me estaba dirigiendo pero el destino final no era lo importante sino el camino que me llevaba hacia ello, si es que existiese un destino a donde llegar.

Pero hoy me encuentro luchando con los viejos hábitos y esa nueva manera de actuar que intento adoptar. A veces no se si por orgullo o no hago cosas o simplemente dejo de hacerlas.

¿Cómo se logra aclarar la mente cuando se intenta no pensar?. Ahora mi nueva costumbre es hablar conmigo misma desde el punto de vista mas racional y objetivo posible, pero cuando estamos hablando de sentimientos… es una práctica bastante inútil debo decirles. Admito que son incontables la cantidad de veces que me encuentro dialogando y debatiendo cada acción que ejecuto.

Quizás sea ese el problema, que aunque intento no pensar siempre termino retomando el viejo hábito.

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