Esta mala costumbre de llevarme al límite una y otra vez.
Como cuando me meto en la playa y voy más lejos y más lejos y empiezo a caminar de puntas… en cualquier momento voy a resbalarme y a tragar un poco de agua salada por el susto de que no se nadar.

Eso, no se nadar.
¿Si no se nadar por qué me empeño en ir mar adentro?
Le tengo miedo al agua pero allí estoy, dando pasos a lo que se que me va a hacer daño.

Como la vida misma, soy una idiota en el agua y con los pies en la tierra también.

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